Hualilán dejará de procesar mineral en Casposo y proyecta construir su propia planta en San Juan
- Diario Libre

- 13 ago
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Challenger Gold anunció un cambio en la estrategia operativa del proyecto ubicado en Ullum. La empresa finalizará progresivamente el procesamiento de mineral en la planta de Casposo, en Calingasta, y apunta a desarrollar una infraestructura propia para retomar la producción en 2029.

La empresa Challenger Gold confirmó una modificación en la estrategia operativa del proyecto minero Hualilán, en San Juan. La compañía dejará de trasladar mineral para su procesamiento en la planta de Casposo, ubicada en Calingasta, y avanzará hacia el desarrollo de una infraestructura propia de procesamiento en el yacimiento.
La decisión surge a partir de la información técnica y operativa obtenida durante la etapa inicial de procesamiento mediante terceros.
Según explicó la compañía, el objetivo es optimizar el proyecto a largo plazo y avanzar hacia una operación integrada, con mayor control sobre las distintas etapas productivas.
Desde Challenger remarcaron que el cambio no implica el abandono de Hualilán, sino una modificación del esquema de desarrollo para adaptarlo a los resultados obtenidos durante esta primera etapa.
Cuatro meses de transición
Para evitar una interrupción abrupta de las actividades, la empresa estableció una transición de aproximadamente cuatro meses.
Durante ese período continuará con las tareas pendientes, almacenará mineral y analizará alternativas comerciales. Entre ellas, contempla reemplazar el actual esquema de tratamiento por terceros por un posible acuerdo de compra de mineral con Casposo.
En paralelo, Challenger avanzará con estudios de ingeniería, actualización de permisos y preparación de la infraestructura necesaria para desarrollar una futura operación con procesamiento dentro del propio proyecto.
Una planta propia para Hualilán
El nuevo cronograma establece como objetivo comenzar la construcción de una planta de procesamiento propia entre fines de 2027 y los primeros meses de 2028.
La planificación apunta a que Hualilán pueda retomar la producción a comienzos de 2029, aunque la compañía aclaró que esas fechas todavía son estimativas y quedarán sujetas a la obtención de las certezas técnicas necesarias.
Para avanzar será necesario completar distintos procesos, entre ellos la actualización de los estudios de prefactibilidad, la obtención de permisos, el financiamiento y las aprobaciones correspondientes.
La empresa también contempla avanzar dentro del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Hualilán profundiza la exploración
El cambio de estrategia estará acompañado por una nueva etapa de exploración.
Challenger Gold inició una campaña de aproximadamente 35.000 metros de perforación, cuyos resultados serán incorporados progresivamente a los modelos geológicos, de recursos y de reservas del proyecto.
El objetivo es obtener una mejor definición del potencial mineral del yacimiento y contar con información actualizada para diseñar la futura operación.
La campaña de exploración representa, además, una señal de continuidad del proyecto y de la intención de la compañía de ampliar el conocimiento sobre los recursos disponibles.
Casposo seguirá siendo una alternativa comercial
Aunque Hualilán dejará de utilizar a Casposo bajo el actual esquema de procesamiento mediante terceros, la compañía no descarta mantener un vínculo comercial con la planta ubicada en Calingasta.
Durante la transición, Challenger buscará avanzar en un posible acuerdo de compra de mineral con Casposo, una alternativa que permitiría mantener una relación operativa entre ambos proyectos mientras se desarrolla la infraestructura propia de Hualilán.
Challenger ratificó su compromiso con San Juan
Desde la empresa remarcaron que Hualilán continúa siendo considerado un proyecto estratégico y que la modificación de la estrategia responde a la necesidad de construir un esquema productivo sostenible en el largo plazo.
La compañía sostuvo que el nuevo camino busca preservar el activo, fortalecer su desarrollo y generar beneficios para toda la cadena de valor vinculada al proyecto.
De esta manera, Hualilán entra en una nueva etapa: deja atrás el modelo basado en el procesamiento mediante infraestructura de terceros y comienza a proyectar una operación integrada, con planta propia, mayor exploración y una eventual reanudación de la producción a partir de 2029, siempre condicionada al cumplimiento de los requisitos técnicos, ambientales, financieros y regulatorios.
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